Vegetarianismo y veganismo para reducir sufrimiento, la gran falacia ética. | LoqueHagoesloqueSoy
2016/01/05

Vegetarianismo y veganismo para reducir sufrimiento, la gran falacia ética.




Se suele decir que la persona vegetariana reduce sufrimiento y que por tanto su estilo de vida es más ético y ella más consciente y evolucionada.


Antes de entrar en la cuestión ética una breve aclaración de conceptos. Hay que distinguir vegetarianismo de veganismo. El ovolactovegetarianismo permite consumir lácteos, huevos y miel, el vegetarianismo estricto implica no alimentarse de ningún producto animal y el veganismo implica no consumir animales en ninguna faceta de la vida: comida, vestido, alimento de animal doméstico, etc, es decir, un vegano tiene que ser vegetariano pero no todo vegetariano es vegano. 
La explotación animal recibe el nombre de especismo, creencia y práctica de tener derecho a supeditar a los animales de otras especies a intereses propios. Extraer leche de una rumiante y tomar los huevos de una gallina es explotar su fuerza reproductora, la vaca da leche para su ternero, la gallina pone huevos por su interés no para que otro los coja, las abejas producen miel para sí mismas, no para que se la roben. Vivir bajo custodia humana privado de autonomía, en las condiciones y para el objetivo que los humanos decidan siendo seleccionado genéticamente a su conveniencia es esclavitud, matarlo para comérselo equivale a matar a una persona.

El veganismo es el estilo de vida más ético o el único para quienes consideran que no hay grados y que ser vegano es la línea que separa el bien del mal, considerando que los animales no humanos son seres sintientes que quieren vivir conforme a sus intereses con igual derecho a no ser explotados ni objeto de propiedad que el animal humano. 

Dado que en la práctica es difícil no consumir ninguna vida porque el sistema en que se vive impacta de un modo u otro comienza a surgir el concepto de medir la ética del estilo de vida en reducir sufrimiento, entendiendo reducir como número de animales consumidos. No se trata de ganadería orgánica versus industrial pues aun proporcionando buenas condiciones el animal vive supeditado a intereses humanos y se le sacrifica. No se distingue la cualidad mental, no es válido comer peces en lugar de aves o mamíferos porque todos sienten, quieren vivir y escapar de la muerte. Comerse una ballena es asesinar como comerse una sardina, a la ballena se la arponea y a la sardina se la aplasta y asfixia en una red bajo kilos de congéneres saliendo del agua.

Juzgar la cualidad moral de la persona en relación cuantitativa al número de animales consumidos suele ser un juicio negativo de vegano hacia ovolactovegetariano y a humano depredador. El vegano no suele cuantificar lo que consume ni establecer a partir de cuánto es aceptable, si otro vegano consume más la diferencia no tiene significancia moral. Es una falacia ensalzar el valor de la vida del individuo animal cuando el valor otorgado depende mayormente del colectivo que la consume. La premisa vegana es que la vida tiene valor por sí misma pero en la práctica lo otorga en relación a la persona que la consume. En consecuencia los veganos se centran en que los demás no coman animales en lugar de que los cultivos que ellos comen no cuesten la vida a animales humanos y no humanos.

El veganismo rechaza la miel por la consideración del trabajo que hacen las abejas para sí mismas sufriendo una irrupción en su casa la colmena para robárselo ante la que actúan combativamente. Los millones de abejas que mueren por agroquímicos son menos importantes, la prioridad es dejar de comer miel. Tiene más peso dramático la representación mental del robo que el mayor número de muertes por envenenamiento, pese a que supuestamente la prioridad es reducir. Si representáramos mentalmente un apocalipsis venenoso el drama daría para una película pero lo bélico llama más la atención. El veganismo tampoco incluye en sus dramas mentales que la extracción de miel realizada por un apicultor es mucho menos dañina que la que hace el ataque de un oso y que las abejas salen beneficiadas al estar protegidas de osos y otros depredadores que con frecuencia asaltan el panal destrozándolo. En la extracción humana se producen algunas muertes, muchas menos que con otros depredadores, muchos apicultores intentan que no se produzca ni una. Por la premisa de reducir es mejor que un panal esté situado dentro del territorio de un apicultor que de un oso, éso es la apicultura para las abejas, estar dentro del territorio de otra especie. Paradójicamente quienes más están haciendo por reducir muertes de abejas no son quienes no consumen miel, son apicultores, consumidores preocupados por su desaparición y quienes sin consumirla viven cuidando el medio ambiente, no los veganos. Importa más no comer miel que el genocidio de abejas a nivel mundial. Importa más no comer pescado que suprimir las prácticas venenosas de la agricultura porque subjetivamente la imagen de la red llena de peces impacta más que miles de insectos contaminados de los que se alimentan aves y pequeños roedores que mueren intoxicados o porque son presa fácil, muriendo también sus depredadores envenenados. Aves granívoras mueren por alimentarse de granos tratados con plaguicida y si éste es de forma granulada lo confunden con semillas. Los cadáveres de las aves envenenan a su vez a pequeños mamíferos que los comen, como los mustélidos (hurones, armiños, etc), a veces las víctimas son gatos domésticos. En los ríos envenenados mueren peces, ranas, aves dependientes de éstos, etc.

Es frecuente que vegetarianos miren su plato de arroz diciendo "no hay sangre en mi plato" o se autovanaglorien de que "no como cadáveres". Focalizar la atención en lo que entra directamente no es apertura de conciencia, es restricción.

Si el veganismo hubiera puesto su esfuerzo y campaña en lograr un sistema agrícola no contaminante, no procedente de incendios, no regado con trasvases que destruyen ríos, no vaciante de acuíferos que se salinizan, etc, habría reducido muchas más muertes, miles o millones, que pretendiendo que se hagan vegetarianos quienes nunca lo van a ser. Lo importante es el símbolo, la energía se dirige al consumo de otros aunque la responsabilidad sobre el propio sea mayor.

La agricultura insostenible además de matar en el presente tiene efecto acumulativo en el futuro, pero el veganismo prioriza impedir que se coma pollo sobre que el agricultor vuelva a echar otra carga de veneno que perdura décadas en el terreno y en el organismo de animales transmitiéndose por la cadena alimentaria. Se vive en lo simbólico estableciendo una división ficticia entre agricultura y ganadería como el bien y el mal, en el momento en que se comen sólo vegetales la persona se sitúa al otro lado de la línea imaginaria. Veganizarse es reducir cumpliendo la cuota de responsabilidad sobre el consumo propio a partir de la cual se predica sobre el de otros. Aunque esta división agricultura/ganadería también es simbólica, el abono animal que nutre los cultivos que le alimentan y evita la erosión del suelo procede de granjas, debería considerarse consumo propio. La mayoría de veganos no sabe que consume estiércol, no es diferente de consumir huevos pero creen haber cortado su relación con las granjas.

Los predicadores veganos hacen campaña audiovisual para que otros no coman animales, no para que el agricultor no eche veneno. La agricultura es el centro del consumo vegano pero no sienten responsabilidad sobre ella. El motivo es que no son ellos quienes demandan la mala práctica agrícola, otra persona la realiza contra su voluntad, idealmente no quisieran que sucediera. Es una incongruencia con su praxis predicatoria pues que mueran animales en el matadero tampoco es demandado por ellos, ocurre contra su voluntad pero tratan de impedirlo considerando tener responsabilidad. Otro motivo es que consideran que la agricultura mata "menos", cuando les parezca que mate "igual" será objeto de campaña. No se sabe en base a qué se juzga que la agricultura mata tan escasamente que no merezca su activismo, por esa lógica habría que despreciar a los animales domésticos abandonados sacrificados en perreras porque son "menos" que los del consumo alimentario, sin embargo el sector de víctimas de abandono tiene un muy activo colectivo vegano haciendo campaña por su defensa. Por la falacia de la reducción a saber en qué puesto de su ranking activista debería estar la caza deportiva porque no siempre es para comer, y la que no es deportiva, si en una zona hay plaga de jabalíes y un agricultor dispara a uno que se come su huerta a los veganos les importa mucho, más que si otro ha echado veneno o ha incendiado miles de hectáreas de bosque. Si quien prende fuego es ganadero entonces sí es importante, pretenden evitar incendios ganaderos diciéndole a la gente que no coma carne suscitando rechazo en lugar de tratar de evitar incendios tanto de ganaderos como agricultores mediante leyes que tendría resultado más rápido y eficaz. Bajo la subjetiva reducción vegana primero hay que impedir que los ganaderos provoquen incendios no comiendo carne, cuando dentro de siglos o nunca se consiga entonces vamos a intentar que los agricultores no incendien, cómo, ¿no comiendo vegetales?.

La propaganda vegana se centra en las condiciones de las granjas industriales y la pesca llamando a la conversión, también habla del coste ambiental de la ganadería como la desertización por sobrepastoreo, destrucción de bosque para alimentar ganado, emisiones de gases efecto invernadero y huella hídrica. No hay menciones a las condiciones de cultivo, animales muertos por plaguicidas, ríos y lagos contaminados, bosques arrasados para cultivar, nitratos de fertilizante químico que llegan a las aguas de consumo humano causando cáncer y problemas al sistema nervioso, dioxinas emitidas en la producción de agroquímicos, etc. La omisión se sostiene en la premisa de reducir, primero la ganadería y después la agricultura, el vegano ha cumplido la cuota y predica al mundo considerando ser el más perfecto en un sistema imperfecto. La ética omnívora es opuesta, agricultura y ganadería orgánica local son igualmente importantes, no se trata de primero uno y después lo otro.


La premisa de que el vegetarianismo en cualquiera de sus variantes implica reducción no es correcta, depende de que se den otros factores para cumplirse.


En una sociedad plenamente vegetariana cuya agricultura sea sostenible no hay sacrificios para comer carne y se cumple, pero en una sociedad mixta donde no hay obligación (legal, religiosa, familiar, etc) de ser vegetariano las interacciones entre humanos depredadores y vegetarianos ocasionan que ser o hacerse vegetariano no implica necesariamente salvar vidas, ni siquiera a medio plazo. El factor acumulativo juega un papel esencial y por tanto la concepción como opción personal o cruzada social, la diferencia entre ser vegetariano estricto (puede ser tolerante) y vegano (comer carne es como comer humano, no se puede tolerar). La interacción puede ocasionar que en lugar de reducir sólo se desplace el beneficiario del producto animal a otro agente, es una cuestión ecológica, a menos carne, huevos y leche consumidos por unos hay más para otros, sus hijos y mascotas comedoras de carne.

La opción personal puede suponer que en una sociedad donde por ejemplo el 10% se mantuviera establemente como vegetariana no haya reducción con respecto a lo consumido cuando era menor proporción sino que el excedente sea redistribuido. Es parecido a lo que sucede con la pobreza, la existencia de colectivos muy pobres, especialmente en algunos países, no implica reducción de consumo y preservación de recursos en general sino que otros consuman más. Téngase en cuenta la diferente percepción ética que tiene la población general del problema de distribución de alimentos y la percepción pro-vegetariana del consumo de animales, buena parte de la sociedad considera que todos deberíamos ser ambientalmente responsables y contribuir a relaciones justas y equilibradas entre países reduciendo unos consumo para que otros puedan consumir más, no que todos debamos ser vegetarianos.

Es difícil cuantificar si la reducción se ha producido o no desde que el individuo se ha hecho vegetariano, la cuestión es que no necesariamente se produce como la propaganda divulga y el estatus ético que se otorga a la persona en función de un contador que sólo está en la imaginación, la mayoría de quienes se vegetarianizan creen estar salvando vidas desde el primer momento. De ser llevado el contador a la realidad habría que validar que la pobreza salva vidas animales no humanas (según la ética vegana tan valiosas como las humanas) y que el consumo de animales grandes salva vidas de animales pequeños, como se valida que los animales muertos por agroquímicos son una opción más ética que los que mueren en granjas.

Si una persona deja de consumir carne puede que los próximos cinco años mueran algunos animales menos (dentro de una granja, lo que esa decisión haya provocado fuera de ella, a saber), o no, que se los coma otra familia, la clientela de un bar, el perro o gato de alguien, etc. Pongamos el caso más directo e ilustrativo de quien vive en el campo con su familia granjera y se hace vegetariano para salvar a los cerdos, pollos, etc, que venía comiendo. ¿Lo consigue?, no, se los come la familia (nuclear o extensa), se vende la carne a un vecino o a una tienda. A menos que sustraiga a los animales, asesine a la familia o la vegetarianice y convenza de mantener a los animales hasta la vejez. Por comer huevos las gallinas no dejarán de ser sacrificadas, tomar leche no evita que muera el ternero ni la madre más adelante. Sustituir la carne por huevos y leche implica producirlos en mayor cantidad, es decir, más gallinas para producir más huevos porque ahora come más a la semana, para que nazcan más ponedoras nacen más machos sobrantes que se destinan a carne para humanos o mascotas carnívoras. Consumir más leche implica más presión productiva sobre la misma vaca o necesitar otra habiendo no ya un ternero anual sino dos, si muchas personas demandaran más leche para sustituir la carne disminuiría la ganadería vacuna de variedades de carne aumentando los nacimientos de variedades lecheras que también se usan para carne. Simbólicamente es atractivo no demandar una muerte pero en la práctica no se traduce necesariamente en los efectos deseados. La persona del ejemplo no tiene dinero para permitirse mantener vivos a los cientos de animales que tendría en pocos años, la familia los sacrifica.

Se suele pensar que si muchas personas se hacen ovolactovegetarianas forzarán a programar menos nacimientos, pero no necesariamente e incluso al revés. Se programan más de otras especies y variedades que posiblemente compensan los que disminuyen de otras pudiendo hasta superarlos. Dejar de comer cerdo sustituyendo por huevos y leche ocasiona que para disminuir el nacimiento de un animal que siendo adulto es enorme y con su muerte comían muchos se hace nacer y morir a muchos más pequeños, los pollos, y nacer a más terneros. Se puede pensar que al bajar la demanda de carne esos pollos no tendrían salida como carne en el mercado, error, los pollos pesan mucho menos que el cerdo, producir un cerdo menos por bajada de demanda no impide que tres, cinco o seis pollos sean vendidos como carne dado que el peso total es menor. Se suele pensar que si la mitad de la población no come pollo se forzarán menos nacimientos, pero tienen que nacer muchas gallinas para mantener la producción de huevos que alimentan a quienes los sustituyen por carne. Para ajustar la bajada de la demanda de carne a la salida de machos nacidos se les puede sacrificar antes de la adultez reduciendo los kilos de carne producidos, y si no hubiera demanda suficiente se les sacrifica nada más nacer. La altísima demanda de huevos de una sociedad donde la mitad de la población fuese ovolactovegetariana no se deja sin cubrir por no saber qué hacer con los machos, además de que esta situación es poco probable porque parte del excedente de pollo iría a pienso de perro y gato que dispondría de más materia prima, posiblemente el mismo destino de la carne de ternera sustituida en la dieta humana por huevos y lácteos. 


Hay que distinguir reducir nacimientos de reducir producción (kg), "reducir" no significa necesariamente salvar una vida, puede ser la misma con menos kilos de peso. Ante una hipotética bajada de demanda de cerdo para reducir la producción de kilos basta sacrificarlos antes, es una práctica muy habitual de reajuste en función del aumento o disminución de consumo de pescado o pollo o ante un repentino aumento del precio de los cereales que son la base de alimentación del cerdo. Si se calculara la cantidad de cerdo que come cada persona ésta es muy variada, muchas verían que en kilos no es superior a la de un cerdo adulto al año, a veces menos. Hacerse vegetariano cuando se tiene un consumo bajo no implica necesariamente reducir vidas, posiblemente el ganadero sólo ajuste un poco la edad de sacrificio. Una camada de cerdos suele ser de 10 o 12 cerditos por lo que se puede estimar que harían falta muchos vegetarianos para que el ganadero se plantee siquiera programar una camada menos anual, le afecta más una subida repentina del precio de los cereales, que mucha gente decida comer menos porque antes comiera en exceso o rechazar el cerdo en concreto por la práctica de la castración sin anestesia sustituyéndolo por otras carnes. A la reducción por otros factores habría que darle el mismo valor de vidas salvadas pero no se le da, subjetivamente no se percibe igual, el vegetariano cuya motivación principal es reducir descansa emocionalmente si cree, aunque no hubiera sucedido, que ha conseguido un nacimiento menos, pero las variaciones numéricas ocasionadas por otros factores no se contabilizan como vidas salvadas, no se hace un seguimiento objetivo sintiendo alivio o pena consultando datos estatales para saber si han aumentado o disminuido el número de cabezas de ganado cada año. La edad de sacrificio del ternero es aproximadamente entre 0 y 48 meses variando según el tipo de carne que se quiera producir (y el país), la cuestión de reducir es complicada dado el amplio margen de reajuste de peso.

TGBOX
Si el vegetariano de la familia granjera es vegano al igual que antes la familia no va a mantener a los animales hasta la vejez, los sacrifica. Puede ser que en el reemplazo generacional de animales para autoconsumo la familia programe menos nacimientos o que no haya reducción de nacimientos sino sacrificios más tempranos de algunos animales para reducir kilos de peso, es más práctico para la familia seguir con su rutina variando el día de sacrificio que tener que reorganizar el ritmo de camadas. También puede ser que no haya reducción de kilos sino desplazamiento del beneficiario del producto, ante el reclamo del vegano de más cereal para sí mismo es posible que le den el arroz cocido que antes comían los perros con pequeñas piezas de carne para dar a éstos la carne que antes comía el vegano. No es correcto que el vegano no participe de la explotación, con el estiércol de los animales que seguirán naciendo y siendo sacrificados se produce el abono que alimenta los vegetales que come, no tiene sentido rechazar huevos y aceptar estiércol, son productos de lo que considera explotación. Rechazar huevos no implica salvar vidas sistemáticamente, a las gallinas las sacrifican igual cuando dejen de ser productivas. Suponiendo que el vegano comiera cuatro huevos a la semana 16 huevos menos al mes no supone diferencia como para variar la estructura productiva, probablemente hagan salsas o postres con ellos, se los den de comer a los cerdos o al tener menos necesidad productiva den algo menos de cereal a las gallinas porque ya no importa si producen 5 o 6 huevos a la semana o si pesan 5g más o menos. También puede ser que por menor necesidad productiva sacrifiquen a una hembra para comérsela con más frecuencia dado que el número de machos y hembras que nace en cada reemplazo generacional tiene pequeñas variaciones, si falta un macho para carne pueden permitirse comer a una hembra en su lugar. También puede ser que vayan sustituyendo los pollos por otras variedades que pongan menos huevos dado que necesitan menos, o que sean más ligeras alcanzando un peso adulto menor. Si se vive obsesionado por reducir hay que tener en cuenta que el sólo hecho de cambiar pollos por perdices es un holocausto numérico por ser éstas más pequeñas, o cambiar vacas lecheras por cabras, muchos cabritos equivalen a un ternero grande. ¿Realmente esto preocupa a quienes viven aprisionados en la angustia por reducir en una lucha imaginaria creyendo que cada vez que rechazan una tapa de carne en un bar con los amigos están salvando un animal?. No. La focalización de la cual depende su paz mental es simbólica.

Cuando el veganismo rechaza huevos desperdicia (simbólicamente, otra persona lo aprovecha) un alimento completísimo debiendo obtener alimento de otras fuentes no tan completas que requieren ser cultivadas y abonadas. No es más ético consumir 5kg de abono animal y 5 kg de huevo que 10 kg de abono animal por no querer comer huevo teniendo que sacar alimento de otra parte con más cultivos y abono para no erosionar el suelo. Si para evitar abono animal se usa fertilizante químico la contaminación generada en su producción envenena aire y agua y el uso erosiona el suelo porque a largo plazo no aporta todos los nutrientes y destruye microorganismos beneficiosos, no es más ético. Si se pretendiera usar abono exclusivamente vegetal no es más ético extraer más materia vegetal del medio, se arrasarían bosques para obtenerla, y el uso erosionaría el suelo porque el perfil nutricional de cada abono es diferente, las necesidades de los cultivos también y se necesita complementariedad entre abono animal y vegetal.

La sociedad desea cada vez más bienestar animal, esto implica mayor demanda de mejores condiciones en las granjas a la vez que mayor bienestar para animales de compañía. La ética de bienestar vegana es que no mueran animales pero para depredadores y muchos ovolactovegetarianos no es ético alimentar a un carnívoro a base de cereales, la transferencia del excedente de carne a la elaboración de pienso de perro y gato es altamente probable. A medida que es más fácil consumir producto de campo menos personas tienen motivación para hacerse vegetarianas dado que muchas se hacen no por considerar que un pollo equivale a una persona sino por rechazo a la producción industrial, a menos motivación más se aleja la meta de la sociedad vegetariana plena y las posibilidades de acumular para reducir.


Si se lograra que en una granja en vez de 200 cerdos anuales nacieran 190 éstos siguen muriendo, decir que se han salvado 10 vidas de individuos que no existen lleva a una cuestión complicada. Se suele decir que se evitó que un individuo nazca y exista para morir, pero no se evita, se pospone un poquito, unos meses. Si las almas van cogiendo el tren a la tierra a encarnarse en cuerpo porcino se retrasan un poco pero lo cogen, no falla, el alma tendrá la experiencia que se supone se había evitado que tuviera. La mayoría de vegetarianos considera que los animales tienen alma, muchas personas que los consumen también. ¿A quién se salva?, a los primeros no desde luego, ¿a los últimos, cuántos vegetarianos hacen falta para eso?. Los suficientes para extinguir a la especie porcina porque tampoco evitaría nacimientos que un país desarrollado disminuya el consumo y lo aumente otro que sale de la pobreza, sólo cambia el lugar donde se nace. Si no se cree en el alma sino en una conciencia que surge en este mundo creada por la materia y muere extinguiéndose por completo entonces tiene sentido decir que se reduce. Bajo esta creencia ni personas ni animales tendrían alma, no sería coherente que un vegano dijera que las personas tienen alma pero los animales no con tal de decir que reduce.

Si no existiera la ganadería las almas irían a cuerpos de animales silvestres, a menos espacio ocupado por ésta más ocupan los bosques donde hay depredación, no hay reducción. Cada vez más científicos, desde físicos cuánticos a neurocirujanos, consideran que tenemos alma (no hace falta esperar a que la ciencia lo afirme para creerlo). Mientras el vegetarianismo atrapa a la persona, su energía y tiempo, en una lucha por trasladar almas de cuerpos ganaderos a silvestres la física cuántica avanza en el conocimiento de la relación entre la mente y la materia, es más interesante. El paradigma holográfico según el cual la mente crea la materia, no al revés, está a debate en la comunidad científica y cada vez más aceptado por la influencia del observador en el comportamiento de los electrones constatada en el experimento de la doble rendija, y el hecho de que las partículas subatómicas se comunican instantáneamente a miles de kilómetros. Pasarse la vida mirando el plato diciendo "no hay sangre, soy mejor" o "salvo almas porque las traslado a cuerpos silvestres" no da una experiencia más consciente de la realidad.

Greca Many GEOs
El sacrificio inevitable es una idea difícil de asimilar en la cultura urbana en la que no tenemos que matar lo que comemos, para un indígena este conflicto no existe. Es un conflicto dual, afecta cuando se piensa en las granjas, en el bosque, semidesierto y mar se ve belleza y descanso mental, no se piensa en las muertes que ocurren. Pensar constantemente en la muerte es una proyección.

Si van a matar una camada de perritos el acto no cambia hayan nacido cinco o siete y quien lo impide no tiene más mérito, salvar a una gata embarazada no es mejor o peor en función del número de óvulos fecundados. La sociedad no sería más sana porque médicos, bomberos y ciudadanos que ayudan espontáneamente fueran apuntando el número de personas salvadas y comparándose con los demás, sería más enferma. Esta actitud suele promoverse en el movimiento animalista para ensalzarse, desincentiva el ejemplo a seguir transmitiendo que ayudar es para héroes o frikis, una complicación no asumible para la ciudadanía corriente que delega sistemáticamente en gente "especial" lo que podría y debería hacer por sí misma dando a cambio su admiración. El deseo de ser especial es un bache.

El vegetarianismo concebido como forma de salvar vidas tan valiosas como la humana no tiene sentido como opción personal mientras se tolera que sociedad y pareja demanden muertes, sería como decir que las corridas de toros no son éticas casándose con un torero, el vegano que así actuara sería peor que el torero por la hipocresía, la tolerancia es simbólica y se esgrime por el valor social que se le da hasta el punto de corromperla. Distinto es cuando el vegetarianismo se practica con la noción de que no es superior ni es equiparable comer animales con comer humanos, que la pareja y amistades no sean vegetarianas sí es un valor de tolerancia. Viví el veganismo como opción individual sin considerar malo que otros no lo fueran hasta que no vi sentido en esa división entre los demás y yo por normas autoimpuestas que marcan la rutina por algo simbólico. Es atractivo decir que no se demanda una muerte pero no creía que otros fueran menos éticos o evolucionados por hacerlo, en lugar de autoexcluirme de comer jamón me pareció más lógico disfrutarlo juntos. Vivir más en lo simbólico que en lo real es muy común, ejemplo son las guerras religiosas, la guerra contra uno mismo, cuánta gente se autoimpone un rol en pro del supuesto bien común como el de cuidador de todos o cae en la trampa del salvador ("Cuando ayudarte significa hacerme daño" es un buen libro sobre ello). En el veganismo el establecimiento de la línea roja entre el consumo de huevos y el estiércol es paradigmátio del valor simbólico sin base real, consumir huevos es egoísta y racista especista pero consumir estiércol no.


Las plataformas veganas han omitido sistemáticamente el estiércol entre los productos animales a evitar, la mayoría de veganos cree que no consume producto de granja. Conforme se van enterando hay reacciones variadas, algunos le quitan importancia pero no argumentan por qué no le quitarían la misma importancia a comer huevos. Otros dicen que no afecta a su ética porque parte de los cultivos se abonan con fertilizantes químicos, les tranquiliza la contaminación que generan, como no se comen los animales envenenados no les parece tan mal, a su criterio es reducir y hasta predican sustituir el abono animal por químico para hacer el veganismo viable, obviamente es absurdo, téngase en cuenta que muchos veganos tienen problemas de salud mental. Algunos hablan de sustituir con guano de murciélago, es extraño plantearlo siquiera porque es obvio que no hay guano suficiente, a nivel local se usa pero para abastecer la demanda mundial habría que aumentar peligrosamente la población de murciélagos alterando gravemente el ecosistema, es como multiplicar la población de ratas sólo que éstas tienen alas. Las ratas son animalitos inteligentes y curiosos que merecen respeto a su integridad, pero multiplicar alegremente su población sería una graciosa ocurrienda. Habría que alimentar a los murciélagos para propiciar su aumento, o domesticarlos para criarlos en granja, el veganismo está contra la domesticación. La teoría vegana de que no hay planeta para alimentar ganado aquí se olvida, no hay motivo para considerar que el coste ambiental de producir comida de murciélago es asumible pero producir comida de gallina no, y en cuanto al espacio las cuevas tienen el aforo completo. Si ya caen algunas crías al suelo por qué va a ser más ético saturar más el espacio y que caigan más, ¿para alimentar a las arañas, serpientes, mustélidos y zorros que se las comen?. Retirar el estiércol de la cueva no es tan inocuo como parece, es una defensa que limita el acceso a depredadores. Es más sostenible y logísticamente sencillo obtener abono y huevos de una misma especie en el mismo terreno que multiplicar peligrosamente la población de murciélagos y meterse en cuevas para extraer estiércol. Aunque no sería extraño de un vegano que llevara mucho tiempo con esa dieta por la mella que hace al cerebro pretender construir grandes criaderos de murciélagos para suplir la falta de espacio en las cuevas. No hay sello vegano para reconocer productos "abonados sin explotación animal" porque a gran escala es imposible, se afirma que se puede como alarde ético pero no se hace, las plataformas veganas no han creado ese sello, para qué implementar en lo real si se trata de vivir en lo simbólico. No tendría sentido decir que alguien que extrae estiércol de una cueva es más ético que un vecino que lo toma de sus gallinas.

El veganismo no es el estilo de vida que más reduce ni el más perfecto asumiendo imperfecciones, el estilo de menor consumo es la ingesta de muy pocas calorías y la realización de ayunos.


Un ovovegetariano que consume huevos de un granjero con el que acuerda no sacrificar las gallinas reduce más que un vegano, si ayuna mucho más. No considero mejor persona a quien reduce más, por esa lógica el ermitaño es el mejor, no se es más ético por privarse de calidad de vida, consumir es parte del bienestar, entre moderación y privación hay mucha diferencia. Conforme a la premisa vegana de la obligación moral de adoptar un estilo de vida considerado ético sólo porque no te mate como se puede ayunar un día a la semana para reducir tendríamos que hacerlo. Y si a la población indígena se le ofreciera dejar la selva para hacerse vegana a cambio de un subsidio que quitara el problema de ganarse la vida en una cultura ajena tendría que aceptarlo. Tenemos derecho a vivir bien y como queramos, no hay por qué hacer elecciones continuas para privarse, en nuestra cultura hay rastros de educación en la pobreza, sacrificio y carencia como valor moral y el veganismo encaja con la culpa de existir, la creencia de no merecer nada, estiércol sí pero huevos no, son demasiado buenos.


Conforme a la premisa de reducir se puede comer tranquilamente vaca porque computa por más de 10 pollos, demandas una muerte pero al lado de demandar abono químico y aumentar peligrosamente la población de murciélagos es hasta suave, y comer elefante evitaría nacer a muchas vacas o a cientos de pollos. Por la lógica de los futuribles cada nacimiento evitado es un individuo salvado, no se sabe de qué especie, qué más da la cuestión es reducir, no hay que ser especista todas valen igual, pero es que si son pollos el cómputo y mérito es mayor así que almas de pollo vayan a la cola del tren que me tengo que apuntar la medalla ética de "con mi estilo de vida reduzco...".

La reducción atrae a muchos hacia el lactovegetarianismo como ideal de trato sin sacrificio del ternero. Revisando el supuesto de un ganadero lactovegetariano que consume leche y la comercializa para que otros puedan ser tan éticos como él, usa el estiércol para abono y combustible, no mata adultos ni crías a las que no les quita la leche porque los rumiantes domésticos han sido seleccionados durante generaciones para producir excedente lácteo. Simbólicamente puede parecer más ético que comer carne pero su campo está arrasado por la depredación de tanto herbívoro sobre los vegetales y necesita mucho dinero para forraje porque de campo agotado los herbívoros no comen. ¿En base a qué se juzga más ético arrasar la vegetación de un lugar haciéndolo perder capacidad de retener humedad, atraer lluvia y dar cobijo y alimento a otras especies, muchas de ellas beneficiosas para controlar plagas de cultivos?. Si sus vecinos admiraran su ética y le imitaran serían miles de hectáreas arrasadas. No es más ni menos ético sacrificar o no ganado propio, se hace o no según el vínculo que se tenga con el animal, ambas cosas son legítimas, la cuestión es el manejo conjunto del ecosistema, unos pueden permitirse ese vínculo porque otros compensan depredando herbívoros. Si tuviera gallinas probablemente no me las podría comer pero no criminalizaría a quien se coma las suyas y no dejaría de depredar otros animales. Hay vegetarianos cuya motivación personal es su vínculo con sus animales domésticos que no pretenden que otros tengan, no se trauman porque alguien coma pollo como no les trauma que un lobo coma ciervo ni creen tener el deber de impedirlo, no piensan en cifras. Tenemos estructuras cerebrales diseñadas para crear vínculo protegiendo a lo que identificamos como parte de la familia. Los lobos adoptan crían humanas que encuentran perdidas y no por ello dejan de cazar, hay quien quiere a sus gallinas como otros quieren a su perro. Se puede querer a tu perro y no hacerte ninguna gracia que un lobo se coma a tu oveja aunque entiendas que es su naturaleza, proteges a tu oveja pero no a los ciervos respetando que el lobo es un cazador. Alguien puede tener una rata por mascota y no pretender que los gatos domésticos dejen de cazar ratones predicando a los dueños recluirlos en casa cerrando ventanas porque su bienestar mental depende de impedir que millones de ratones mueran, quien tiene peces en un acuario no suele intentar que el mundo no coma pescado. Los vegetarianos respetuosos quieren y protegen a sus gallinas pero entienden que otros depredan, no tratan de cambiarles y, lo más importante, les consideran iguales, no menos conscientes ni evolucionados. No es lo mismo tolerar algo como un defecto de brutos separándose en autojuzgada superioridad condescendiente de "ya evolucionarán" que percibirlo con igualdad.

La ética ambiental es distinta a la de la reducción de muertes, comer una vaca ahorra vidas de individuos pollo pero producir un kilo de carne de vacuno cuesta ambientalmente muchísimo más que uno de pollo. La ampliación de tierra de pastoreo vacuno y el cultivo de maíz y soja para su alimento arrasa bosque, además las vacas suponen una emisión de gases efecto invernadero a considerar. La ganadería produce el 14,5% de las emisiones humanas de gases efecto invernadero, más que el transporte, pero no impacta igual la de todas las especies, el 41% se debe a la producción de carne de vacuno mientras que la carne de pollo y producción de huevos juntas son sólo el 8% (Enfrentando el cambio climático a través de la ganadería, FAO, 2013). No se trata de eliminar la ganadería sino de comer más pollo y menos ternera. Muchos se sorprenderán de saber que la carne de cerdo produce sólo el 9%. Es habitual ver medios pro-veganos decir que la carne es insostenible y que la supervivencia de la humanidad pasa por el veganismo, para ello ponen las emisiones de la ganadería vacuna como la de la ganadería en general y toman la media de la huella hídrica de la ternera, 15400 litros por kg, diciendo ser de la carne en general. No dicen que la de pollo son 4325 litros (82% agua de lluvia y evaporación, 7% pozos y ríos, 11% agua contaminada resultante) de media, tres veces menos que la vacuna. La producción industrial cuesta más agua que la de pasto por la producción de cereales, aguas residuales, etc, cambiar el método productivo reducirá significativamente. Las condiciones productivas difieren mucho según el lugar, la huella hídrica del kilo de pollo en Suiza es de unos 1600 litros (pág. 22, Congreso Internacional del Agua 2012). Mentir no es indicativo de ser más ético pero las mentiras son habituales en la propaganda vegana. Hay comida para todos en el mundo, el problema es el mal reparto y que no se puede seguir creciendo de población. Respecto a la pregonada baja huella hídrica vegetal no es lo mismo regar un tomate en una zona donde el clima es lluvioso que en otra de secano destrozando un río con un trasvase o vaciando acuíferos que se rellenan de agua salada.

El veganismo predica la solución ambiental de la humanidad afirmando que no puede comer carne porque no hay planeta para alimentar ganado, que el pastoreo arrasa y cultivar alimento para él se lo quita a las personas, deduciendo que debemos cultivar alimentos que coman directamente los humanos. A la vez predica no matar ganado llamándonos asesinos. Si mañana mismo se cumpliera el sueño vegano de estar prohibido comer animales tendríamos que dejar vivo el ganado mundial, millones de cabezas, manteniéndolo hasta su vejez o dejándolo pastar a su albedrío, moriríamos de ética porque no hay planeta. Si los humanos no debemos dedicar terreno a alimentar ganado para comer nosotros y el pastoreo no aguanta porque desertiza, ¿de qué comerían estos millones de animales?. Los cálculos veganos se basan en un mundo donde no hay ganado, lo que no especifican es cómo ha desaparecido. ¿Comérselo no ayudará un poco?.

Si alguien experimentaba conflicto cada vez que aparecía un filete delante suyo porque pensaba que ese animal y todos los animales de granja deberían vivir hasta su vejez puede que se haya quitado un peso de encima. La ganadería tiene que cambiar a un modelo sostenible reduciendo en términos ambientales, no de equivalencia de individuo pecuario a persona.

Vivir por simbolismo en lugar de por lo real nos pasa muy frecuentemente a los humanos, no es estar más consciente, al contrario, se vive en la irrealidad.


3 comentarios:
  1. jajajaja tienes gracia, la verdad.

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  2. Decir ""jajajaja tienes gracia, la verdad"" no es el mejor contra-argumento para defender el veganismo

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  3. excelente reflexion. respecto al calentamiento global, he estado investigando y he encontrado gente de elite de la ciencia mas ortodoxa que alegan que el calentamiento global antropogenico es un fraude, el calentamiento global es un fenomeno natural. me ha despertado la duda, no digo que sea la version correcta, pero no estaria de mas investigar y analizar profundamente. Si envcaso resultara ser cierto las emisiones de c02 de los humanos jugarian un papel mucho menos importante en el calentamiento global. tal vez estemos viviendo en lo simbolico ahi tambien

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