Aves domésticas, ¿liberación?. | LoqueHagoesloqueSoy
2014/08/10

Aves domésticas, ¿liberación?.





La domesticación y enjaulamiento de aves con fines ornamentales, mayormente pájaros (paseriformes), loros (psitácidas) y palomas (colúmbidas) implica aspectos éticos, planteándose si sería correcto liberar.


Periquitos amarillo y azul.
Periquitos (melopsittacus undulatus). El color verde
es el original.
Capturar un pájaro libre para enjaularlo no se debería practicar, ni es lo mismo acoger un pajarillo o pichón caído del nido y alimentarlo hasta su liberación (permaneciendo o no en la cercanía de la vivienda) que retenerlo en jaula y criar en cautividad. Por uno u otro método existen aves domesticadas (crían o nacen en cautividad) o en proceso de domesticación (capturadas, la mayoría mueren de estrés y pocas veces se reproducen). Se cree que las palomas fueron domesticadas hace unos 10.000 años creándose variedades de carne, mensajería y ornamento. Muchas culturas han capturado aves con fines ornamentales desde antiguo, en el s.XVI empieza la exportación masiva de capturas a Europa y la cría en cautividad de muchas especies: canarios, loros, diamantes, etc.

La belleza de las aves nos cautiva, algunas son apreciadas por su canto y otras como los loros tienen habilidades manipulativas con su pico y patas que les permiten realizar tareas complejas, su inteligencia y carácter social de bandada posibilita establecer relaciones con el cuidador si son imprimados en humano durante su estadio infantil.

Los pájaros han sido considerados joyas emplumadas de la naturaleza, sus colores atrapan la vista y el pensamiento en lograr mediante la cría nuevos colores que contemplar. ¿El gusto por la belleza justifica el cautiverio del ser contemplado?. Es un ser sintiente, no una piedra preciosa.

Se podría fomentar otras formas de canalizar el deseo creativo por los colores, como talleres de pintura o la más casera de las soluciones, dibujar aves o fotografiarlas. Otra forma de disfrute estético es la observación de aves en la naturaleza educando en la preservación de su hábitat. Paradójicamente en ocasiones se sabe mucho de cómo criar una especie u obtener variaciones cromáticas pero poco o nada de su hábitat o conservación.

Que se pueda imprimar un ave en humano trastornando su psicología pretendiendo que se comporte como un niño humano no significa que sea ético, es divertido para el humano, no para el pájaro.

Motivos esgrimidos contra la liberación de la jaula son la falta de habilidad para encontrar alimento, de algunas especies como el canario se afirma que el instinto ha desaparecido, y que las variedades cromáticas surgidas en cautiverio contaminarían la coloración salvaje perjudicando a la especie y atentando de forma irreversible contra su patrimonio genético. Bajo estas premisas se afirma que liberar un pájaro es una irresponsabilidad contra su vida y contra la especie. Sobre esto caben algunas consideraciones.

En primer lugar por esa misma lógica ningún pájaro caído del nido que haya sido alimentado en casa debería ser liberado porque es doméstico. Pero generalmente se considera que a este pajarillo se le dejará marchar y tendrá las mismas posibilidades de sobrevivir o morir que sus congéneres, porque "es salvaje, no como mi canario".

Hay especies que llevan poco tiempo en el mercado y su genética apenas ha sido alterada, afirmar que no tienen instinto de supervivencia (explorar buscando agua, comida y refugio para mantener la temperatura corporal) no tiene sentido, tampoco lo tiene en el caso de las que llevan más tiempo pues algunas que escapan se han instalado en parques urbanos y crían, como los periquitos.

Respecto a los colores estaba de acuerdo en que contaminar la coloración salvaje sería un atentado contra la especie, pero algo cambió mi forma de pensar. La casualidad, que no existe, la sincronicidad puso en mis manos un pollito de vencejo. Buscando información para saber cómo atenderlo topé con algo que desconocía: vencejos albinos. La belleza albina de un ave oscura tiene algo atávico.

Turdus merula. Pájaro negro. Ave europea.
Mirlo común (turdus merula).
Aquello activó un resorte en mi mente. ¿Por qué nos horroriza un periquito azul en la naturaleza a la vez que nos maravilla la rareza de un mirlo blanco?. O un cuervo blanco.

Es el rechazo humano a la obra humana, el color azul es obra humana, el blanco es obra de la naturaleza. Pero también hay periquitos blancos como resultado del cautiverio. ¿Por qué sería terrible liberar un periquito blanco nacido en cautiverio pero si nace en la naturaleza nos encandila?.

Vencejos, cuervos, golondrinas y mirlos blancos sobreviven, hasta los tigres blancos sobreviven. En las aves las cacatúas tienen varias especies de plumaje naturalmente blanco, como la picofina y galerita.

Erithacus rubecula. Pájaro insectívoro europeo.
Petirrojo (erithacus rubecula).
En lugar de considerar una mancha, un signo de contaminación humana que nazca de vez en cuando un periquito azul en la naturaleza como resultado de una liberación podríamos considerarlo otra maravilla esporádica igual que el albino (en contraposición al concepto de aberración, no porque tenga realmente más valor), solo que nos recordaría un acto de empatía. Por otra parte el color azul o cualquier otro de un periquito u otra ave no deja de ser una manifestación genética de algo que en potencia siempre estuvo ahí, quizá se manifestó por epigenética al cambiar la alimentación en cautividad y puede que al regresar a la naturaleza por epigenética muchos colores dejen de manifestarse, a lo que se suma que muchos son recesivos (el color recesivo no se manifiesta si en los genes también está un color dominante, para que se exprese tiene que tener dos copias del gen, es decir, ser aportado por la madre y el padre). Si la liberación de aves fuera muy numerosa para no incidir en la coloración salvaje puede recurrirse a la esterilización o practicarla en casos de colores dominantes. Se debe preservar el patrón natural de la especie, si el periquito salvaje es verde no le deben aparecer manchas ni cambiar la tonalidad, pero una cosa es alterar el color estándar y otra que aisladamente surjan ejemplares con colores recesivos. Poniendo un ejemplo con el tigre, escepcionalmente nacen tigres blancos o negros, que surjan colores recesivos esporádicamente no perjudica la genética de la coloración salvaje naranja con rallas, sería injusto no liberarlos de los zoológicos al igual que se hace con los naranjas previa preparación asumiendo que sólo éstos pueden ser beneficiarios de los programas de inserción en la naturaleza. Distinto sería cambiar definitivamente el diseño de rayas por lunares, entonces podría decirse que se atenta contra el patrimonio genético.

La esterilización ha de hacerse por ligadura de conductos, no castrando, cortar las gónadas de un pájaro que va a ser liberado alegando que no las necesita porque no va a procrear es como cortar las alas de un pájaro enjaulado diciendo que no va a volar. Las gónadas producen hormonas que interaccionan con el resto del sistema endocrino, suprimirlas supone un desequilibrio que afecta al comportamiento, huesos, tiroides, corazón, etc. La cirugía no castrativa se realiza mayormente en aves grandes como loros pero algunos veterinarios la realizan en aves de menor tamaño, si el ciudadano lo demanda cada vez serán más.

El daño no sería liberar aves sino liberar aves fértiles en un ecosistema ajeno pues introduciría una nueva especie perjudicando a las autóctonas en caso de sobrevivir y procrear. Lo cual no es seguro pues una especie exótica no necesariamente encuentra frutos o semillas adecuados a su dieta, la vegetación local no da fruto en invierno en muchos lugares y no todas las aves pueden sobrevivir al frío. Soy contraria a esas liberaciones masivas de pájaros en hábitats ajenos que realizan entidades animalistas con el fin de sacar la foto y acompañarlas de un eslogan que las promocione, pueden morir o alterar gravemente el ecosistema. La liberación debería ser en principio en su hábitat natural (no hacerlo por ahorrar el coste del viaje es vergonzoso con los donativos que reciben) previo entrenamiento de conductas de supervivencia. La introducción de especies exóticas debería ser controlada por los servicios públicos para evitar el gran impacto en la biodiversidad local que puede incluso llegar a repercutir en los servicios ecosistémicos del hábitat. Por ejemplo, imaginemos que una especie insectívora nativa controla naturalmente las plagas pero entra una especie exótica más grande y fuerte que ocupa los lugares de anidamiento, se alimenta de semillas y frutos por lo que aumenta la presión sobre la flora a la vez que los insectos tienen menos depredadores. Un pequeño grupo de aves exóticas no tiene por qué repercutir a corto plazo pero a medio y largo lo hará y deberían ser observadas y controladas mediante destrucción de huevos y esterilización, en este caso su liberación y supervivencia no llega a ser un daño. También podrían ser retornadas a su hábitat nativo, los países deberían incluir las gestiones en el presupuesto dedicado a la conservación, además de suponer reforzar lazos de cooperación internacional bajo una idea de respeto por la naturaleza y muestra de conocimiento de la biodiversidad del otro. Un caso es el parque del Alamillo (Sevilla, España) en el que crían diferentes especies de loro, como aves robustas suponen una importante competencia para otras, si se les controla llevarán una buena vida sin dañar y si se les retorna al país nativo de su especie, por ejemplo el guacamayo rojo en Costa Rica, serán muy felices integrados en una gran bandada en el clima y flora que les es natural.

La gran supervivencia de loros escapados hasta el punto de ser considerados plaga en algunos municipios demuestra falsa la premisa de que un ave doméstica morirá si es liberada. No obstante un método para ayudar a un ave que ha vivido siempre en jaula aprenda los lugares donde hay alimento podría ser la integración en bandada salvaje. Las aves gregarias se alimentan en grupo, donde una encuentra comida las demás la siguen, un ave liberada junto a una bandada puede seguirla y aprender los lugares habituales.
Aegithalos caudatus. Ave insectívora europea.
Mito (aegithalos caudatus).
No hay por qué descartar que pájaros como el canario podrían integrarse en su hábitat nativo por este método dado que en estado salvaje se alimenta en grupo. Se cría en cautividad desde el s. XVI, lleva menos tiempo domesticado que la paloma y ésta sabe encontrar comida aunque la criemos en casa y esté acostumbrada a recibir alimento. El instinto explorador no se pierde, ello significaría que el pájaro se quedaría quieto. Decir que un canario no tiene instinto de moverse de un lado a otro buscando y picando cosas que parecen comida es absurdo, hágase la prueba de introducir un canario en una gran pajarera, póngase el alimento no en el comedero de plástico sino en el suelo escondido entre hierbas y colgado en tallos y véase cómo lo encuentra. Siendo una especie endémica de pocos hábitats (Islas Canarias, Azores y Madeira, el doméstico procede de las primeras, es ligeramente distinto al de las otras) la ocasional no supervivencia en libertad de canarios domésticos en hábitats ajenos puede deberse a la adaptación a una vegetación muy específica, al clima y sobretodo a las características del lugar concreto, en una ciudad es casi imposible encontrar agua y grano. El canario es granívoro, no omnívoro como gorriones, palomas y tórtolas que pueden diversificar su dieta. Mucha gente no sabe que dichas aves son omnívoras y cuando encuentran polluelos los alimentan exclusivamente de grano o pan por lo que algunos mueren. Para completar su dieta se puede adquirir pasta de cría que tenga huevo pasteurizado en la que se vean los trozos amarillos separados del resto de miga, los comerán con avidez (no confundir con la pasta de cría que es amarilla entera porque lleva colorante para engañar al comprador, léase la composición en la etiqueta, el porcentaje de huevo es bajísimo). Pese a la desnutrición con el consecuente efecto negativo en el cerebro por falta de proteína y vitamina b12 al crecer y marchar por la ventana sobreviven, se sabe porque a menudo vuelven durante meses hasta que establecen otra rutina, mucha gente tiene esa experiencia. Buscan los insectos y gusanos que durante semanas no han comido y que sólo habían conocido en la papilla de sus progenitores porque es instintivo, decir que no van a buscar porque sólo comen en los espacios que hayan conocido no tiene sentido, el cerebro está preparado para la novedad, por esa lógica si un ave que come gusanos, una gallina por ejemplo, nunca ha visto la tierra cuando la pise por primera vez en años no cogerá el gusano que vea, obviamente no es correcto. Si incluso aves desnutridas (no por mala intención sino por ignorancia) sobreviven afirmar que otras no tienen posibilidades es una excusa, no una deducción lógica. Habría sido un error enorme negarse a dejar salir al gorrión por la ventana bajo la premisa de que está acostumbrado a que le alimenten y no sabrá buscar, no utilizará sus alas para desplazarse como si las tuviera de adorno. Soltar otra especie no es distinto, simplemente si el pájaro ha pasado años en una pequeña jaula es recomendable hacer un proceso previo.

Para la liberación de aves cautivas en su hábitat nativo es importante considerar el impacto en el mismo. La sobrepoblación repentina causaría desequilibrio, hay tantos canarios domésticos en el mundo que no todos caben en su hábitat original pero no así sucede en el caso del jilguero español, la tradición de captura es antigua y se mantiene pese a que se cría en cautividad (algunas comunidades autónomas han prohibido su captura). Las poblaciones silvestres tienden a la escasez y liberarlos no va a causar daño ecosistémico ni tiene fundamento afirmar que no sabrán alimentarse. Similar caso es el de especies de loro habituales en el mercado en peligro de extinción como el loro gris africano (yaco) y diferentes géneros de guacamayo como el azul (jacinto), rojo (escarlata) y azul-amarillo, la devolución a sus países beneficiaría mucho a estas especies.

Mucha gente pasa vacaciones veraniegas en Canarias, ¿por qué no aprovechar el viaje para añadir a los planes de playa una ruta de campo por el precioso paisaje volcánico soltando al pajarillo junto a una bandada?.

Cuando las aves no pudieran ser trasladadas a su hábitat natural puede recurrirse a la esterilización para no introducir una nueva especie, tras confirmar que el clima de la zona es similar al original y que hay fuentes de alimento y agua. Si el hábitat no ofrece condiciones adecuadas puede plantearse un modelo de atención en el que las aves no estarían en jaula, se les proveería sustento y refugio invernal en un lugar concreto siendo acostumbradas a encontrarlo antes de la liberación para que regresen a él.

Otro aspecto a tener en cuenta son las hibridaciones realizadas en cautividad. Como el canario con el jilguero, verderón y cardenalito (jilguero rojo de Venezuela, de éste surge el canario rojo) buscando nuevos colores o características de canto. También se cruza el jilguero español con el venezolano y siberiano y diferentes especies de loro entre ellas. La mayoría de hibridaciones producen individuos estériles, los cruces que pueden producir individuos fértiles son escepcionales pero por precaución se debería constatar la infertilidad del ejemplar en las combinaciones en las que hay posibilidad de fertilidad. Por ejemplo los híbridos de canario con jilguero español, lúgano, verderón, pinzón (común, real y azul), camachuelo, pardillo y canario de Mozambique son todos estériles, no es un problema ambiental liberarlos. Pero cuando se cruza el canario con el jilguero venezolano las hembras son estériles y los machos fértiles en un 50%, con el negrito de Bolivia los machos son fértiles en un 8% y con el verdecillo (no confundir con el verderón) todos los machos son fértiles y un 10% de las hembras. No se debe soltar sin saber porque se destrozaría la genética de la población nativa. Un aspecto muy interesante para investigar sería si las aves silvestres se aparean con híbridos habiendo ejemplares puros con los que hacerlo, puede que no, si resultara que rechazaran sistemáticamente a los ejemplares cruzados en los casos en que sólo los machos o sólo las hembras fueran fértiles no habría peligro de contaminación genética porque nunca habría una pareja reproductora. Respecto al hábitat adecuado para la liberación de híbridos, si un ave a la que popularmente se llama canario es híbrido a 50% de dos especies no hay por qué asumir que biológicamente es un canario y que su hábitat deba ser el de éste, si la mitad del genoma es de un ave venezolana se puede soltar en Venezuela o en países de clima similar, el hábitat es más amplio y no se darían los problemas de sobrepoblación de las islas. Ídem con los híbridos de canario y lúgano, verderón y otras aves de la península ibérica, resultando que muchos ejemplares llamados popularmente canarios podría liberarse en zonas de la península y muchos otros países de clima similar.

Ficedula hypoleuca. Ave insectívora española.
Papamoscas cerrojillo (ficedula hypoleuca).
Respecto a la teoría de la pérdida de instinto, hay cierto ánimo de engaño por parte de los silvestristas que la defienden para justificar no liberar a los ejemplares. Los mismos silvestristas que afirman que trescientos años o cincuenta de cautiverio pierden genéticamente el instinto de explorar son los que capturan jilgueros, verderones, etc, para cruzarlos con canarios, es decir, la mitad del genoma de sus híbridos es de ave que ha vivido en libertad, o su abuelo o bisabuelo, pero no lo dicen. Afirmar que estos híbridos carecen de genes de instinto de supervivencia es absurdo bajo su propia falsa premisa, falsa porque el tiempo no hace desaparecer instintos básicos y menos en tres generaciones. Qué conveniente que supuestamente desparece el instinto de exploración pero no el de reproducción. No se trata de pérdida de instinto, sería como decir que los perros han perdido el instinto de explorar y cazar porque comen pienso, sino de posibilidad de desarrollar destrezas. Por más siglos que pasaran en cautiverio (muchas genealogías no llevan ni 100 años) el instinto de explorar, observar e interaccionar con el entorno (buscar agua para beber y bañarse, semillas, gravilla para moler granos ingiriéndola dado que las aves no tienen dientes, material de nido, pareja, etc) no se pierde pues significaría que el pájaro no se movería. Pese a llevar siglos sin construir nidos por estar cautivos siendo provistos de nidos artificiales siguen sabiendo construirlos. Formar una estructura es una tarea cognitiva compleja de manipulación de materiales pero la memoria sigue en sus genes, es absurdo afirmar que el instinto de arquitecto no se pierde nunca pero que la más básica conducta exploratoria de moverse y picar cosas que parecen comida desaparece, quien tal diga, y muchos criadores lo dicen, no sabe de aves ni animales. Puede saber mucho de genes de colores porque lo único que le interesa de un ave es su aspecto cromático. Tras décadas afirmando tal disparate se ha comprobado que muchas aves domésticas escapadas o liberadas sobreviven, ante la evidencia sólo queda esgrimir más falacias y mentiras flagrantes. Los defensores de la teoría de la pérdida de instinto afirman que las aves domésticas que están anidando en parques urbanos no son domésticas sino silvestres escapadas de barcos que trafican ilegalmente. A la vista está que el color de muchas no es silvestre, hay periquitos azules y de muchos tonos. Siendo los demás tipos de loro igual o más inteligentes no tiene sentido afirmar que carecen de habilidad para sobrevivir, pero así lo afirman "expertos en aves" diciendo que los periquitos son escepcionales, que cotorras y otros loros domésticos no tienen inteligencia para sobrevivir y los que habitan parques urbanos provienen de barcos, obviamente falso. Un ave supuestamente escapada de un barco en la costa o un descendiente suyo tiene necesidad de volar cientos de kilómetros hasta una ciudad del centro de un continente como Madrid atravesando un medio urbano muy contaminado buscando comida para alojarse en un parque de la ciudad en lugar de en bosques más cercanos a la costa, un disparate. Estas falacias sean producto de la ignorancia, la mentira interesada (que otras personas no liberen conscientemente a las aves para ellos no parecer egoístas por no hacerlo) o la falta de inteligencia básica muestran que no son expertos sino carceleros, y lo terrible de que un animal indefenso como un ave esté bajo la custodia de quien es capaz de eso. La cultura de tenencia de aves está muy arraigada en el trato de objeto decorativo o juguete pero cada vez más personas no se engañan a sí mismas sobre el maltrato de la jaula, no sólo los loros son acostumbrados a estar sueltos por la habitación, también canarios y diamantes y cada vez más personas se plantean liberar. Quienes comenzaron a dejar volar por la habitación a canarios, pinzones, etc, con las molestias iniciales que pudieran tener, dieron un paso muy importante ignorando el prejuicio de "no pueden aprender a volver a la jaula, sólo los loros". Su calidad de vida mejora incomparablemente con estar siempre encerrados.

Las aves son alimentadas en su infancia por los progenitores y ello no hace que se acostumbren y sean incapaces de alimentarse al salir del nido. También se esgrime que se asustarán mucho en un nuevo entorno pero los polluelos saltan del nido porque no les asusta un entorno nuevo, lo buscan, lo necesitan, están genéticamente preparados para saltar del nido. No son niños humanos que lloran en su primer día de escuela, por instinto necesitan verse en un espacio amplio que les permita ejercitarse y explorar. Se dice que un pájaro acostumbrado a un entorno cerrado, la jaula o la vivienda, se va a asustar en un entorno abierto, pero qué es el nido sino un pequeño entorno cerrado, mucho más de lo que pueda ser una jaula o una vivienda en la que está acostumbrado a volar. Si las aves salen del nido sin trauma emocional es de lógica que de la jaula o la vivienda también. Del nido salen conociendo sólo la papilla de sus padres porque buscan espacio abierto, es un impulso primario, las aves de jaula están bastante crecidas y deseando completar su proceso. Las que han estado años en jaulas pequeñas nunca han podido estirar las alas ni batirlas, es recomendable posibilitarles ejercicio previo en la habitación imitando el proceso de los primeros días en exterior de los polluelos cuando saltan del nido y tienen comida provista por los padres, empiezan a picotear por el suelo y se ejercitan, su cerebro se acostumbrará antes a procesar espacio abierto y preparará la musculatura.

Liberar a un ave es agradecerle los años de gratificante compañía dándole lo que siempre ha deseado. La supervivencia en libertad depende mayormente de que el lugar ofrezca sustento, abrir la jaula en la ciudad es casi una condena a muerte porque las posibilidades de encontrar agua y comida en pocas horas son mínimas, si no bebe en 48h morirá, además de ser cruel pasar un periodo largo de sed dando vueltas sin hallarla. Se deben conocer las semillas de las que se alimenta, buscar donde crezca vegetación adecuada y conocer la época de semilla para que flores, ramas y suelo estén llenos, sean las semillas propias de su hábitat u otras que puedan sustituirlas. Si hay que conducir unos km para soltar en un campo abundante así sea pues ello favorece su supervivencia, aunque a menudo hay parques periurbanos que ofrecen todo lo necesario. En el lugar debe haber una fuente de agua muy visible, como un riachuelo, para facilitar encontrarla a simple vista. Es recomendable situar la jaula junto al agua antes de abrirla para que la vea y vaya memorizando un punto de referencia, se puede esperar un tiempo, por ejemplo una hora, antes de abrir para que observe el entorno y lo vaya asimilando. Considero que lo mejor es soltar a medio día o poco antes para que tenga muchas horas familiarizándose con el lugar, si se hace tarde puede no tener tiempo de encontrar alimento y las horas que pase por la noche en ayunas y sin beber irían en su contra. Se debe dar tiempo a que coma y beba en su jaula para estar sin hambre antes de salir y así explorar más a gusto. En las semanas previas a la suelta hay que acostumbrar a tomar alimento de las plantas que serán parte de su dieta, por ejemplo si se ha previsto que comerá cardos se le deben proporcionar para que aprenda a tomar las semillas de ellos.

Un método muy seguro es el uso de arnés (se venden para agapornis, periquitos, ninfas y loros, similar al de perros), con él puesto se puede dejar al pájaro explorar y familiarizarse con el terreno durante varios días hasta hacer la suelta definitiva. Si el modelo para agaporni no ajusta al cuerpo se puede hacer uno casero cosiendo trozos de tela. No veo necesidad de usar arnés en un medio lleno de semillas pero si por algún motivo se considera es una opción. Si se usa hay que tener cuidado de evitar enredos en ramas de árbol.

La tenencia de aves debería ser en condiciones muy diferentes de la minijaula y aislamiento de congéneres. Que proliferen las aves cautivas o mal llamadas "aves de jaula" mientras se desconocen las especies nativas, no se promueve el gusto por la observación en libertad, se desconocen sus costumbres y se es indiferente a la destrucción de su hábitat indica que no hay aprecio por las aves sino por objetos decorativos. Si no dispusiéramos de tantas aves ornamentales en el mercado encontrar un pajarillo desvalido que ha caído del nido sería valorado como una oportunidad única para relacionarse de cerca con seres aéreos. Recoger un vencejo, cuidarlo para que llegue a volar, ponerlo en la palma de la mano cuando está preparado y verle elevarse en el cielo es una experiencia muy gratificante. No es lo mismo convertir en objeto a un ave que relacionarse con el ave, con su esencia, volar. Quien busca colores nunca está satisfecho por más hibridaciones que haga y almacene una colección en pequeñas jaulas, quien busca ayudar a un pájaro a volar se siente satisfecho cuando le ve partir.

Incluso las palomas, tan corrientes y a menudo despreciadas, podrían ser vistas de otra manera, cuando se recoge un pichón que no podía sobrevivir se vuelve muy agradecido, son muy graciosos, buscan la compañía y hacen gestos para llamar la atención. Las aves son bonitas por corrientes que sean, los gorriones también tienen encanto.

Cuervos y loros (con todas las especies que comprende esta familia) son especies muy sociales e inteligentes, la segunda por estar provista de bonitos colores ha llamado la atención del humano para la domesticación causando un gran sufrimiento, se ha reportado que la inteligencia de un loro gris africano puede asemejarse a la de un niño de cinco años. Periquitos, agapornis, ninfas y similares despiertan especial simpatía por su pequeño tamaño. Son muy longevos, las variedades de loro grande pueden vivir 40 años (incluso más), periquitos y agapornis unos 14. El caso de los loros de gran tamaño debería ser objeto de especial atención, hay muchos ejemplares que se vuelven agresivos al no soportar el cautiverio, la falta de actividad física, cognitiva y social, se pican las plumas y dan chillidos que molestan al propietario que lo tiene recluido en una pequeña jaula que es una tortura para el animal. Lo mejor para el loro y para el dueño es insertarlo en su hábitat, sería positivo que surgieran entidades, privadas o públicas, que se hagan cargo de estos casos atendiendo a estos animales en espacios amplios y con estímulo preparándolos para la liberación, pero que aun no existan no quita deber al propietario de hacer lo posible por mejorar sus condiciones. De no ser factible la liberación la tenencia en cautividad puede mejorarse mucho satisfaciendo las necesidades propias de la especie, a menudo se olvida que son loros, no juguetes, son muy sociales y lúdicos, en la naturaleza nunca están solos y juegan continuamente con elementos del entorno, hojas, ramas, etc, la tenencia en grupo mejora su estado psíquico satisfaciendo la necesidad de bandada e interacción con congéneres. Una forma de tenencia alternativa a la jaula es en grupo a cielo abierto, vuelan libremente y regresan donde su cuidador, al que identifican como padre, dispone el comedero, al criarse en bandada desde pequeños no pierden su identidad de ave aunque identifiquen al dueño como pariente. Sobre este particular adjunto el siguiente vídeo.

Como conclusión, se puede mejorar la situación de un ave cautiva proporcionándole congéneres con los que interaccionar, conociendo sus costumbres y usando la creatividad para hacer sus condiciones lo más similares posibles a la libertad, y muchas veces se puede liberar. Invito a observar las aves locales, en la urbe y en el campo, su belleza no es solo cromática, también está en su vitalismo, sus juegos aéreos, su gracia al posarse y bañarse, y aprovechar la oportunidad que brinda encontrar y cuidar un pajarito para ver de cerca un ave sin quitarle volar.
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10 comentarios:
  1. Me encanto su vdo. lo vi hasta el final, tengo un loro aurora soy de la misma idea q usted pero por mi hijo lo compre en cautiverio, porque soy alérgico a los gatos... tiene su rama lo tengo suelto dentro de casa no tengo jaula solo tiene 3 meses nos hemos encariñado mucho con el. Como será de aquí a unos años, me a preocupado el bienestar de pancho....gracias por su información..

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  2. Hola mi nombre es Julieta soy de Argentina encontré en mi terraza un pichón de benteveo, hace dos semanas que lo estoy alimentando, a veces come solo pero prefiere que le den de comer en la boca, quiero liberarlo, vivo en la ciudad, me pueden recomendar como hacer para liberarlo, tengo miedo a que no sobreviva o lo atrape algún gato

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    1. Soy española, lo que pueda conocer de esa ave es lo que lea en internet, hay mucho escrito sobre su comportamiento en la naturaleza, cómo criarlos y liberarlos, sólo puedo destacar que le des caracoles para que no le falte calcio. Si está bien alimentado y le das bichos imitando el proceso en que aprenden a cazarlos tendrá las mismas posibilidades de sobrevivir que cualquier otro pájaro. Por lo que dices está en la etapa en la que empiezan a comer solos a la vez que son alimentados por los padres cuando saltan del nido. Si lo encontraste en la terraza posiblemente el nido esté cerca, quizá cayó y se podría haber intentado devolver o acabara de saltar y le estuvieran alimentando, podrías intentar atraerlos a la terraza con comida o ponerlo en una jaula por si acuden al verlo y fuera posible que se vaya con ellos.

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  3. Wow... no tienes razón. Ignoras el carácter cultural del comportamiento. Aunque miles de años lleven los gatos entre nosotros, se consideran una especie en proceso de domesticación. Hay gatos que viven en la calle y sobreviven perfectamente a día de hoy, y hoy en día, un gato que se ha criado sin salir al exterior su probabilidad de morir una vez abandonado en libertad es del 70%. ¿Sabes lo que es ésto? Se ha demostrado en incontables ocasiones que la cultura prevalece sobre la natura. Stephen Budiansky lo expresa (basado en artículos científicos) incontables veces en sus libros. Y algo más... un tigre albino tal vez suponga que no se reproduce porque no es atractivo, pero también llama la atención a sus presas lo que disminuye su capacidad como cazador... y ya ser una presa albina es como ponerte una diana en la espalda. Me parece bien querer ver a las aves en libertad, como deberían estar desde el principio, pero no mezcles churras con merinas.

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    1. Anónimo7/9/17 12:12

      Hola soy Paz. yo encontre un jilguero que se ha escapado de su jaula, puesto que es sociable y no tiene miedo a los humanos. Se dejó. meter en jaula sin problemas. He decidido llevarle a las afueras de la ciudad y soltarle en un campo con laguna colmado de jilgueros

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  4. Cristina1/3/18 2:30

    Vivo en un octavo piso en la ciudad. Hace más de un mes encontré dos huevos de paloma en una maceta de mi balcón. a los 21 días nacieron dos palomas y sus padres vienen a alimentarlas diariamente. Ya parecen adultas, tienen tres semanas de vida. No puedo conservarlas y quiero saber si se irán solas o si deberé soltarlas en algún lado aunque sus padres sigan viniendo.
    saltan fuera de la maceta y vuelven a subir y mueven sus alas, pero no han volado solas dentro del balcón. Como vivo con mi madre que tiene 90 años y ensucian mucho el balcón donde mi madre querría estar, necesito que se vayan pronto. ¿qué puedo hacer? ¿solo espero? o las llevo a algun lado? agradezco su respuesta.

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    1. Durante mucho tiempo no revisé comentarios en el blog. Doy mi opinión por si fuera útil para otras personas. Aproximadamente a las 3 semanas los pichones exploran los alrededores del nido. Cogerlos y separarlos de sus padres poniéndolos en un entorno nuevo es un shock, puede que no se encuentren y en el nuevo repentino lugar haber peligros. Yo esperaría a que se vayan, limpiaría hasta entonces y cuando no estén modificar el sitio donde anidaron para que no hagan nueva puesta. Es de valorar que Cristina está preguntando en lugar de ponerles directamente veneno. Para prevenir esta situación sugiero poner atención a la fase previa de construcción del nido en la que la pareja está muy presente en el lugar. Si no se les permite continuar simplemente anidarán en otro. No sé si en este caso no se detectó o se permitió por curiosidad y deseo de cercanía y observación o por pena. Es bonito verles construir su nido, cuidar sus huevos y polluelos. Si fue por algo de lo segundo invito a seguir disfrutando el proceso, sin agobio acerca de tener que limpiar, no es tanto. Tengo una paloma suelta en casa que me dieron enferma con parálisis por infección del sistema nervioso, ya ha recuperado la movilidad pero todavía no se ha ido, y aunque implique limpiar me gusta su presencia, es muy cariñosa. Si fue por pena que no se atrevió a interrumpir el proceso de construcción significa que es una persona compasiva, seguir con esa compasión hasta que se vayan. Para la próxima saber que es mejor impedir que sigan construyendo el nido a realizar una brusca separación después. Basta poner un objeto donde están construyendo, no hace falta atacarlas.

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  5. No confundas instinto con práctica. Las aves domésticas tienen el instinto pero no la práctica, sus padres les enseñan dónde está la comida agua, etc. antes de irse definitivamente del nido, no se van y punto. las domésticas también son mas asustadizas en el exterior y no saben bien cuales son los peligros, etc. Tu misma te contradices al final al explicar el sumo cuidado con el que hay que liberarlas. Estoy en contra de aves en cautividad. pero si has recogido como yo a un pichón de paloma y lo has criado tes das cuenta de que el exterior le asusta. De hecho ya tenía dos años y se asustó con un capullo que paso en bicicleta y no paró al verla asustada y se fue, no ha vuelto, esto es campo y hay palomas, todos los días las veo, eso significa que es un buen lugar para ellas, pero la mía me temo que acabó mal. igual escribes eso porque te sientes culpable de todas las aves que has liberado y posiblemente han muerto.

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  6. Soy de España y aquí existen los centros de recuperación de fauna, dónde llevan a cabo la puesta en libertad con garantías para el pajarito,ya que primero los ponen en jaulas muy grandes y los observan y cuando ven el pajarito se ha asilvestrado y sabe buscarse la comida entoces lo pasan a otra jaula y le abren la puerta para que el salga cuando quiera, la mayoría de veces esta regresando durante varios días hasta que definitivamente se libera cuando él está preparado. ....es maravillosa la labor que hacen en este lugar, y no solamente con aves si no con todo tipo de animales silvestres. Yo llevé hace unos días un mirlo que encontré que había caído del nido, lo crié durante 20 días y luego lo lleve para que lo pusieran en libertad. Lo echo muchísimo de menos,la verdad, pero espero haber hecho lo mejor para él :)

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